domingo, 20 de agosto de 2017

SELIS, la UE quiere ayudar a las empresas a construir cadenas de suministro sostenibles, colaborativas y ágiles.

DHL en el proyecto SELIS de la UEDHL en el proyecto SELIS de la UE
Dentro del Horizonte 2020, la UE ha decidido dedicar 18 M€ al Proyecto SELIS con el objetivo de proporcionar una estructura ligera TIC, que permita el intercambio de información para lograr una logística paneuropea sostenible y colaborativa. DHL Supply Chain Iberia participa en el proyecto aportando su experiencia en Big Data.
Con el proyecto (Shared European Logistics Intelligent Information Space), SELIS, la UE quiere ayudar a las empresas a construir cadenas de suministro sostenibles, colaborativas y ágiles. Entre las empresas que participan, se encuentra DHL Supply Chain Iberia, filial de uno de los principales operadores globales DHL. Santiago Blasco, responsable de Innovación y Servicios de Valor Añadido de DHL SC Iberia, señala que pese a la evolución de las tecnologías y herramientas de análisis de la cadena de suministro en los últimos años, su integración en las empresas aún está lejos de ser fácil. 
La cadena de suministro es una de las mayores fuentes de datos, ya que contiene y genera información que afecta a casi todas las áreas de una compañía. Sin embargo, y a pesar de reconocer el gran valor que esto supone, muy pocas aprovechan eficazmente su potencial. Desde DHL SC Iberia queremos aportar a SELIS toda nuestra experiencia y mejores prácticas en este entorno para ayudarlas.
DHL SC Iberia aporta su experiencia en Big Data
Las herramientas de data mining, de reconocimiento de patrones, de analítica y de inteligencia de negocio, entre otras, se están integrando en el emergente campo de la ciencia de datos de la cadena de suministro, haciéndola evolucionar hacia un modelo proactivo y, en última instancia, predictivo.
Gracias a la amplia experiencia de DHL, a escala mundial y en empresas de todos los tamaños y sectores de actividad, en la aplicación al negocio de la analítica de los datos extraídos de la cadena de suministro, una de las áreas en las que DHL Supply Chain Iberia puede hacer importantes aportaciones a SELIS es en el entorno Big Data y en su aplicación en la predicción de tendencias y comportamientos.
La análitica de datos reduce hasta un 30% el inventario
De hecho, según los últimos informes de DHL Supply Chain, una mejor predicción de la demanda gracias a la analítica de datos algunos de sus clientes han reducido entre el 20% y el 30% de su inventario, dependiendo del sector, al tiempo que la tasa media de utilización de la cadena de suministro aumentaba de 3 a 7 puntos porcentuales.
Como concluye Blascoaunque el análisis de los datos generados por la cadena de suministro aporta información muy valiosa del flujo diario de mercancías en todo el mundo, su capacidad está aún por explotar. Solo un grupo reducido de empresas pioneras utilizan estos datos como herramienta predictiva para planificar su negocio de forma más precisa. Creemos que SELIS aportará grandes avances.
SELIS, espacios de información inteligente para la logística europea
 Los (Shared European Logistics Intelligent Information Space), SELIS, son espacios de información inteligente compartidos por comunidades logísticas específicas, denominados nodos comunitarios SELIS. Los nodos SELIS se conectan con sus participantes mediante infraestructuras seguras y proveen de información y herramientas para el uso y adquisición de datos, mediante un acuerdo de cooperación. Los nodos conectados, proveen y distribuyen la comunicación común y la plataforma de navegación para aplicaciones logísticas paneuropeas.
La gran plataforma de información SELIS
  • Abarca un amplio espectro de perspectivas logísticas y crea una agenda unificada de innovación empresarial operacional y estratégica para la logística verde paneuropea.
  • Establece un consorcio fuerte de actores logísticos y proveedores TIC que aprovechen la EU IP con más de 40 proyectos para desarrollar el concepto de Comunicación Común y plataformas de navegación para aplicaciones logísticas paneuropeas, desplegadas en ocho laboratorios vivos que representan a las principales comunidades logísticas.
  • Establece un entorno de I+i con los laboratorios vivos para proporcionar datos que puedan utilizarse en el descubrimiento de nuevos conocimientos para la creación continua de valor que apoye a gran escala la adopción de SELIS

domingo, 11 de junio de 2017

EL INTERNET DE LAS COSAS: EL CAMBIO HACIA UNA SOCIEDAD HIPERCONECTADA

Por: Javier Mazeneth
Realizar videoconferencias de negocios en tiempo real entre dos socios: uno en su apartamento en New York y otro estando en la oficina en Tokio, con traducción simultánea de idiomas; practicarle una cirugía al paciente que está a 1.500 kilómetros de distancia, a través del robot cirujano que es controlado desde lejos; reparar paso a paso el motor del vehículo, con la ayuda de gafas de realidad aumentada; mercar a través de la pantalla táctil instalada en la puerta de la nevera u operar mediante un control las luces, cámaras y seguros de las puertas de nuestro hogar; son cosas que por la época de los años setenta u ochenta solo podíamos ver en películas de ciencia ficción o en medio de los sueños tras una noche de excesos.
Hoy, muy cerca del año 2020, la constante y acelerada transformación en múltiples ámbitos y escenarios que ha sufrido el planeta, gracias al desarrollo exponencial de la tecnología, dan cuenta del insaciable deseo que tiene el ser humano por vivir conectado con todo lo que masivamente le rodea —hiperconectividad de las cosas—. Esto, inclusive, ha convertido una “cosa” —el smartphone— en la extensión de nuestro cuerpo; sin temor a pasarme de exagerado, en estos tiempos olvidar o perder el celular provoca en muchos la sensación de andar incompleto.
El constante interés por la conectividad entre todas las cosas, ha dado origen a lo que llamamos ‘El Internet de las Cosas’ o ‘loT’ —Internet of Things, por sus siglas en inglés—, concepto mundial nacido en el Instituto de Tecnología de Massachusetts —MIT—; anteriormente era poco conocido, pero ha revolucionado la relación entre los objetos y las personas, cambiando su estilo de vida con el simple hecho de permitir estar ‘en línea’ durante cada actividad realizada en la cotidianidad.
Actualmente, en el mundo consumista e hiperconectado en el que vivimos, para cada necesidad está diseñada una “cosa” con capacidad de conectarse a la red; por ejemplo, relojes y zapatillas inteligentes que se ajustan automáticamente a tu cuerpo —wearables—; midiendo el pulso, las calorías y el recorrido de la rutina de ejercicio, y permitiéndole compartir con el grupo de amigos las estadísticas a través de la nube.
También, gafas de realidad aumentada que permiten simular un escenario virtual mediante conexión a la red, posibilitándonos entregar instrucciones por medio de comandos de voz y facilitando el uso de las manos para otras diligencias. Un muy claro ejemplo de su aplicabilidad está siendo desarrollado en la industria logística; particularmente, en la operación de centros de distribución automatizados, en donde el operador recibe órdenes a través del dispositivo: escanear códigos de barras para ubicar y registrar mercancía en el almacén. 
Así como los dos anteriores ejemplos, hay miles de cosas enlazadas a la red ‘loT’ que permiten hacer más fácil muchas de nuestras labores en distintos campos: medicina, ingeniería, transporte, seguridad, comunicación, deporte, medio ambiente, hogar, entre otros. ‘El internet de las cosas’ es un concepto que crece en proporciones desmedidas, se estima que para el año 2020 entre 22 y 25 mil millones de ‘cosas’ estén entrelazadas; para ese momento habría dispositivos conectados casi 4 veces más que la población total de la tierra y, en promedio, cada persona tendría hasta 5.1 aparatos en línea.
Microsoft News Center Latinoamérica indica algunas estadísticas sobre el ‘loT’ (News Center LATAM. (2016). 16 increíbles estadísticas que pronostican el futuro del Internet de las Cosas. news.microsoft.com. 
  1. En 2020, más de la mitad de los principales procesos de negocios a nivel mundial incorporarán algún elemento de‘IoT’. —Predicciones 2016 Gartner: Implicaciones inesperadas que surgen del ‘IoT’—.
  2. Para el 2020, se espera que el mercado de ‘IoT’ crezca a 1.7 billones de dólares, lo que marcará una tasa de crecimiento anual del 16.9%. —Pronóstico Mundial de Internet de las Cosas IDC, 2015-2020—.
  3. 6 mil millones de cosas tendrán la capacidad de solicitar soporte autónomamente, para el 2020.
  4. Durante el 2025, el ‘IoT’ podría generar más de 11 billones de dólares en valor económico, a través de mejoras en eficiencia energética, tránsito público, administración de operaciones, inteligencia de negocios y transporte—Según McKinsey Global Institute—.
  5. Se espera que para el 2020 el mercado de salud conectada crezca a 117 mil millones de dólares. Además, que en el 2017 el monitoreo remoto de pacientes genere a la industria ingresos por 46 mil millones de dólares. —Según el ACT Report—.
  6. Por último, las casas serán una parte importante en el ‘IoT’. En el 2019, las empresas de tecnología entregarán 1.9 mil millones de dispositivos para conectar los hogares; lo que marca un estimado de 490 mil millones de dólares en ganancias. —Business Insider Intelligence—.
En conclusión, el ‘IoT’ está y seguirá estando en todos lados; si no me cree, mire a su alrededor y muy seguramente podrá ver algún dispositivo en línea midiendo, reportando o comunicando algo. Esta es la realidad del lugar en el que vivimos, un mundo en red, rápido, configurable a cada necesidad y estilo de vida del cliente o las personas; si el ‘IoT’ es “bien usado”, podría llegar a facilitarnos muchas tareas en el normal desarrollo de nuestras actividades cotidianas.

martes, 25 de abril de 2017

Empresas Esbeltas, Necesidad o Moda?

Por:Javier Mazeneth
Seguramente, y sin temor a equivocarme, cada vez que escuchamos el término ‘esbelto’, lo primero que nos viene a la mente es el escultural cuerpo de una modelo, princesa o reina de belleza; otros podrían asociarlo a algo que a primera vista llama la atención por su refinada y delicada forma de verse, pero nadie podría imaginarse que la esbeltez también es algo comúnmente perseguido por las organizaciones y/o empresas. Sí, ¡así como lo está leyendo en estos momentos!, y aunque no lo crea,  muchas compañías de talla mundial, en su constante lucha por alcanzar la mejora continua y excelencia organizacional, están buscando poder estar light, y para ello le apuestan de manera decidida y formal a lograr una transformación radical al interior de sus procesos; eliminando todos los ‘gorditos, desperdicios o excesos’ a través de la filosofía llamada: Lean Management o Gestión Esbelta.
¿En qué consiste? ¿Acaso muchas de las empresas de hoy requieren de un tratamiento o entrar a alguna sala de cirugía para poder re-diseñar su figura? Si alguien pensó inmediatamente que sí, está en lo correcto; pero primero es necesario entender lo que significa ser una empresa esbelta, qué beneficios trae esta nueva forma de gerenciar y cómo es aplicable al campo empresarial. Lean Management tiene sus orígenes en Japón, su gran impulsor fue Taiichi Ohno, director y experto consultor de Toyota, reconocida compañía automotriz; podríamos, entonces, decir que esta ideología desarrolló sus primeros pasos en las líneas de producción de este coloso de la fabricación de vehículos.
Oh no, interesado por conocer un nuevo esquema de producción que llamó la atención por aquellos tiempos, viajó a los Estados Unidos donde observó detalladamente una teoría conocida como la ‘Línea de Producción’ que, a través de su implementación, lograba alcanzar altos volúmenes de fabricación y que había sido diseñado por otro gran fabricante de vehículos llamado Ford; consistía en iniciar el proceso de ensamble del vehículo a través de una línea en la que, etapa por etapa, se especializaba el trabajo y, finalmente, se iba construyendo el modelo ‘T’,  primer auto de esta marca.  Allí, él pudo evidenciar que los americanos habían logrado establecer, a lo largo de estas líneas de ensamble, un proceso que les permitía ser más eficientes en la forma de producir, aumentando y mejorando significativamente el flujo y los volúmenes de autos por día.
Si bien para Ford esto era magnífico, puesto que se construían un mayor número de unidades; para Ohno no fue tan emocionante, ya que pudo identificar que, a pesar de que se concentraba en el volumen, descuidaba mucho la calidad del producto y el uso eficiente de los recursos necesarios para su construcción; a raíz de estas dos inquietudes nace, entonces, la filosofía Lean Manufacturing o Manufactura Esbelta, implementada en Toyota, que gestiona el cero desperdicio o cero muda—desperdicio en japonés—, en todas las etapas de cualquier proceso productivo. Según Alberto Villaseñor (2007) en su libro ‘Lean Manufacturing. Guía Básica’, existen 7 desperdicios o mudas identificados dentro del mundo Lean, que serían aquellos que las organizaciones se orientan a eliminar, y se explican de la siguiente manera:
Sobreproducción: procesar artículos en mayores cantidades a las solicitadas por el cliente.
Transporte: mover materiales o partes de un lado a otro incurriendo en mayores recorridos de los necesarios.
Espera:es decir, malgastar el tiempo; como cuando los operarios tienen que esperar por materiales o los procesos organizacionales son lentos, también podría presentarse si el cliente aguarda mucho para ser atendido.
Sobre procesamientos o procesos inapropiados: realizar procedimientos innecesarios utilizando herramientas incorrectas o equipos inapropiados.
Exceso de inventarios: tener más en nuestras bodegas de lo que necesitamos, incurriendo en riesgos de obsolescencia de material, daño o robo, además de los costos asociados al mantenimiento de ese inventario.
Defectos: asociado a la desviación de calidad del producto o servicio que obliga a reprocesar nuevamente.
Movimientos innecesarios:cualquier movimiento que el operario realice en el proceso productivo sin generar valor agregado al producto, caminar innecesariamente, buscar algo que no sabe dónde está, subir y bajar documentos.
Conocido lo anterior, podría decirles que esta tendencia busca eliminar eso ‘que no sirve’ dentro de las organizaciones. Haciendo un símil, sería algo como acabar con esos ‘gorditos’ de más en los procesos productivos; cada reducción se traduce en menos costos, más eficiencia y cortos tiempos de re-procesamiento por desviaciones de calidad en el producto terminado o, inclusive, el servicio obtenido. En este sentido, una organización esbelta al interior posee procesos limpios, sin pérdidas excesivas, modelados de manera eficiente y, lo más importante, entregan un producto o servicio de calidad al cliente final; sería como ver a una empresa donde en sus procesos internos y operaciones no hay ningún exceso de grasa y su figura, a la vista de cualquier experto, denota trabajo y esfuerzo para conseguir la imagen deseada.
Empresario y emprendedor: ¿qué tan esbelta es tu compañía?

miércoles, 8 de febrero de 2017

El Retrato Perfecto de un LOGÍSTICO.

Como si salieran del Renacimiento, los trabajadores de la logística necesitan reunir cada vez más capacidades y conocimientos. Como profesionales multidisciplinares, necesitan habilidades que les permitan afrontar un entorno tan exigente como cambiante. Pero, ¿cuáles son estas cualidades?

9 cualidades de un gran trabajador de la logística

Metódicos

La logística es una ciencia basada en la precisión. Eso hace que la capacidad de ser minuciosos y exactos sea muy valorada. El afán por los procesos depurados, por la revisión constante y por la exactitud es muy apreciado en nuestro sector. Desde el responsable de diseñar una cadena de suministro para una gran multinacional hasta el personal de operaciones de un operador logístico encargado de documentar un envío, gestionar una incidencia o tramitar el parte de un seguro; todas estas tareas agradecen que los encargados de realizarlas sean estrictamente metódicos.

Creativos

A menudo se confunde ser metódicos con la falta de inspiración y el no levantar la cabeza del papel o de la pantalla. Y nada más lejos de la realidad. Los profesionales de la logística necesitan dar con soluciones nuevas y diferentes al enfrentarse a diario con una casuística infinita.
Las empresas y los responsables de las cadenas de suministro son cada vez más conscientes de que han de replantearse continuamente sus decisiones y sus formas de trabajo, ya que la mejor manera de ayudar a un cliente puede cambiar de un día para otro. Rediseñar rutas, cambiar de método de envío según convenga y adaptarse de la mejor manera a la última necesidad de nuestro cliente forman parte del día a día del transporte.

Capaces de improvisar

Si la logística es la ciencia de la precisión, también es el arte del momento. Y es que la necesidad de ser creativos está muy relacionada con la de saber improvisar. Por muy a prueba de balas que sea tu cadena de suministro, antes o después sucederá un problema. Puede ser un error humano, un fallo mecánico o una jugarreta meteorológica la que conspire contra ti, pero en todos esos casos necesitarás adaptarte instantáneamente. Es decir, te tocará improvisar.
Todas las personas dedicadas a la logística hemos tenido que ser capaces de remover cielo y tierra para conseguir salvar las más diversas situaciones. Y esto solo se consigue si nuestro equipo humano está preparado para hacer algo nuevo cada día y si ha desterrado de su mente el fatídico “es que nunca hemos hecho esto”.
“La capacidad de los empleados para detectar fallos y sugerir mejoras es un bien muy preciado”

Proactivos

Es una de las cualidades más solicitadas en los procesos de selección y la logística no es una excepción. En un sector en el que se afinan constantemente procesos que pueden ser muy repetitivos, la capacidad de los empleados para detectar fallos y sugerir mejoras es un bien muy perseguido.
En demasiadas ocasiones las plantillas detectan problemas que por falta de iniciativa no llegan hasta los oídos de las personas adecuadas. Cuando vamos un paso más allá y nos convertirnos en consultores del proceso nos hacemos mucho más valiosos para nuestra empresa y para nuestros clientes.

Trabajo en equipo

Una empresa, al igual que una cadena de suministro, es una sucesión de engranajes. Y para que todos estén bien engrasados es necesario que sean capaces de comunicarse y de trabajar en equipo. La cantidad de personas y de departamentos implicados desde la recepción de un pedido hasta el momento de la entrega es mucho más grande de lo que podría parecer en un principio.
Por eso es tan valioso contar con empleados que sepan hacer piña y entiendan que se encuentran en un equipo y no se deben solo a su departamento. Los trabajadores que promueven esa sensación en sus compañías y saben buscar el bien común al colaborar con los demás son cada vez más cotizados.

Visión global

A veces es necesario dar dos pasos atrás para seguir avanzando. La presión de las obligaciones diarias -y a veces la falta de formación interna por parte de las empresas- hace que muchos trabajadores no posean una visión general de todo el negocio. Esta visión consiste tanto en saber cómo es nuestra empresa -sus valores, lo que hace que realmente sea diferente y necesaria para sus clientes, etc- como en conocer nuestro sector -qué hace la competencia, qué están demandando los clientes, qué es lo que buscan en una empresa como la nuestra-.
Dar ese par de pasos nos permite, además de entender la estrategia de la compañía, dar sentido a nuestra labor. Comprender por qué es tan importante lo que hacemos, cómo influye en la percepción del cliente y en su satisfacción. De la misma forma, también nos facilita poder innovar y dar soluciones más acertadas.

Rendimiento bajo presión

Una cadena logística es un ecosistema con mucha presión y que hay que saber sobrellevar. Los que trabajamos en la logística sabemos de la importancia capital que tenemos para las empresas y de la gran diferencia que hay entre que un material haya llegado a su destino a tiempo o no. Por eso, las situaciones que tenemos que afrontar pueden provocar mucho estrés.
Somos los depositarios de la confianza de los clientes y eso conlleva una gran responsabilidad y exigencia. El plazo de entrega de cada envío es un compromiso que hay que cumplir. Y cuando lleguen los imprevistos no podremos poner a funcionar nuestra creatividad si no sabemos manejar el estrés derivado de la falta de tiempo, de la gravedad del caso o de la novedad del problema.
En la logística estamos obligados a ser creativos y resolutivos a mil revoluciones por minuto.

Don de gentes

El factor humano es fundamental en todos los ámbitos. Todos preferimos ser personas antes que cargos de una compañía y como tal nos gusta que se nos trate. Además, un operador logístico tiene contacto con muchas personas de las empresas de sus clientes. El conductor que va a cargar se relaciona con los operarios de almacén, el comercial de la cuenta con el responsable de logística o con otro directivo, el personal de atención al cliente con todo aquel que pueda necesitar información sobre un envío o cualquier otra consulta, ambos departamentos de administración hablan para consultar detalles sobre la facturación…
Aunque la logística mueva mercancías, nunca hay que olvidar que las mueve entre personas. Un buen don de gentes ayudará a una mejor colaboración y comunicación, además de a llevar con mano derecha los momentos de tensión que puedan surgir.

Adaptación

Uno de los factores que más influye en la logística es la tecnología. La introducción de nuevos avances y, muy especialmente, el desarrollo del comercio electrónicoy el Internet de las cosas están modificando a diario las necesidades de los clientes y los servicios que ofrecen las empresas de transporte.
Estas revoluciones no solo obligan a reciclarse a las empresas, sino también a sus trabajadores. Términos como Big Data o la importancia de una trazabilidad completa y transparente han ido ganando en importancia y los profesionales de la logística han tenido que adaptarse a estos cambios. En la actualidad, la idea de tener un conocimiento o desempeñar una tarea de forma inamovible durante muchos años está obsoleta. El cambio ya es la nueva norma.
Lograr reunir estos nueve atributos es un gran comienzo para cualquier que aspire a ser el gran profesional que a cualquier empresa de logística, como la nuestra, le gustaría tener.

sábado, 28 de enero de 2017

Logística Factor Clave en la Competitividad del País.

Por: Javier Mazeneth Meza
Hacia los ochenta, la economía interna de Colombia estaba soportada por una política proteccionista que dominó el intercambio comercial de bienes con otros países socios. Según la Subgerencia Cultural del Banco de la República —2015—: “El mercado nacional se había saturado de productos locales, de tal manera que el poder de compra era muy inferior a la oferta existente en ese momento, los precios de los productos nacionales habían incrementado con el tiempo, y el control de calidad se había deteriorado por falta de competencia”. Llegan los años noventa y con ellos la muy conocida ‘apertura económica’, que no era más que la decisión del país de abrirse al mercado global en términos de intercambio de bienes y servicios. La competencia aumentó de manera vertiginosa por la llegada de productos extranjeros al mercado colombiano, transformando la relación de demanda y producción que gobernaba el país en las décadas anteriores. 
Nuestro país, en aquel momento, internamente no estaba preparado, ni llegó nunca a imaginarse que de tal decisión sobrevendría una avalancha de productos extranjeros que inundarían la nación; y que tenían como origen muchos estados de gran capacidad productora como India, Singapur y China que, para esa época, no tenían donde acomodar sus altos volúmenes de inventario, resultado de un modelo económico donde la mano de obra se puntuaba como la más barata del planeta. La competencia fue tan abrasadora que sectores enteros de la economía nacional se vieron afectados, y no consiguieron sobrevivir a la dinámica; la industria textil fue una de las más impactadas. No obstante, la apertura trajo consigo una mayor variedad de productos para los consumidores, en muchos casos —para aquellos cuyo poder adquisitivo no fue perjudicado— de mayor calidad y a precios más asequibles.
El modelo comercial que regía para aquel momento era el de ‘producir para vender’, pues el cliente de aquellas épocas era poco exigente y, su principal argumento para inducir una decisión de compra era casi siempre el precio. Hoy los tiempos han cambiado, y vaya que sí han cambiado, vivimos en un mundo segmentado e hiperconectado, física y digitalmente; en donde el antiguo modelo de ‘producir para vender’ —sistema push, donde se empujaba el producto hacia la demanda saturando los mercados—, ha cambiado a un nuevo modelo en el que ahora se vende primero para luego producir —sistema pull, donde la demanda es jalonada por productos hechos a la medida del consumidor—; fue aquí, en este cambio de paradigmas, donde la logística, como instrumento o filosofía clave para el eficaz gerenciamiento de los flujos de materiales e información, pasó de ser algo desconocido hace algunos años a constituirse en pieza clave para apuntar a la competitividad de una región o país. 
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Un adecuado funcionamiento logístico es esencial para alcanzar altos niveles de competitividad. De acuerdo con estándares internacionales, a Colombia no le va bien en este tema; el panorama se empeora aún más cuando en nuestro país sufrimos de un paro camionero casi todos los años, sin falta, que deja nuestra economía semi-paralizada. Según el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, en el 2014, dónde 1 es bajo y 5 alto, el país obtuvo un puntaje de 2,64, debajo de la media regional Latinoamérica-Caribe de 2,77, y aún más de la media mundial de 2,89. Este resultado es recurrente en varias mediciones internacionales, por ejemplo, en el último informe del Institute for Management Development —IMD—, Colombia ocupó el lugar 51 entre 61 países, y fue quinto entre 7 países de la región. La infraestructura juega un papel fundamental en el desarrollo logístico. 
Según el más reciente Índice de Competitividad Global —IGC— del Foro Económico Mundial, entre 140 economías del mundo, Colombia se ubica en el puesto número 61; más alarmante aún, ocupa el lugar número 13 entre 19 países de América Latina. Esto se debe, en parte, a que en cuanto a infraestructura vial está en el puesto 126 y férrea en el 123, en la clasificación general; o 16 y 14, en la latinoamericana, lo cual muestra la deficiencia en el plano de comunicaciones. Ni qué hablar de nuestros puertos que, aunque en estos últimos años han tenido avances significativos en materia de inversión a su infraestructura y sistemas tecnológicos, como el puerto de Cartagena y Buenaventura, aún no logran buenas posiciones en el ranking de los mejores de América Latina. Según AméricaEconomía Intelligence, revista especializada en los negocios y economías de la región, Cartagena se ubica en el puesto 9 y Buenaventura en el puesto 16, de 20 puertos puntuados. 
Pero el buen desempeño logístico no depende solo de la calidad de la infraestructura, sino de la competitividad y calidad en los servicios de transporte, así como la eficiencia y eficacia en aduanas y puertos, la capacidad de seguimiento y localización de mercancías, la implementación de mejores prácticas en la gestión de la cadena de abastecimiento —desde los generadores hasta sus clientes—; son factores que juegan un papel fundamental en el desempeño logístico de un país. Cierro con esta frase de Sun Tzu, un general, estratega militar y filósofo de la antigua China, quien decía: “La línea entre el desorden y el orden la establece la logística”. Creo que por la competitividad de nuestro país, ya es hora que empecemos de manera seria y decidida a colocarle orden, en materia logística, a la casa.

sábado, 26 de noviembre de 2016

EL PLAN PARA LA LOGÍSTICA EN COLOMBIA

                       El plan para la logística en Colombia 

Con ayuda de la tecnología, el país podrá predecir patrones de comportamiento en accidentalidad y congestión. Contará con georreferenciación para localizar zonas francas y empresas del sector, y se tendrá el histórico de la carga transportada en los modos carretero, fluvial, aéreo y férreo. 



El plan para la logística en Colombia
¿De qué sirve tener carreteras principales nuevas, con doble carril, peajes electrónicos y hasta un plan para modernizar la red secundaria y terciaria, si en Colombia no existe una verdadera estrategia que logre conectar esas vías con los puertos y aeropuertos, los ríos y todos los actores que en ellos confluyen? Pues en ese sentido está encaminada la jugada con la que el Gobierno busca, por fin, poner al día al país y lograr que Colombia sea realmente competitiva en un mundo globalizado e hiperconectado. (Lea Propuestas para descongestionar las ciudades colombianas)
Por eso, justo en el XIII Congreso de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, se revelaron todos los detalles del trabajo que se adelanta en la política nacional de logística e infraestructura. Se llama “Misión logística para Colombia”, contiene el diagnóstico del sector y gira sobre cinco ejes temáticos: infraestructura para la logística, la facilitación del comercio, la información en logística e institucionalidad, el desempeño empresarial y el capital humano con innovación.
Se concluyó que el transporte de carga en el país se concentra en el modo carretero, que “no existe infraestructura logística que promueva el intercambio modal”, que “el 99,5 % de la carga transportada en el modo férreo es carbón” y que, en palabras sencillas, “hay una evidente ausencia de intermodalidad”. ¿Qué pasaría entonces si en el país se trabajara en la materia? El Departamento Nacional de Planeación (DNP), liderado por Simón Gaviria, responde: “Para el caso del corredor Bogotá-Barranquilla, el intercambio del modo carretero al fluvial representaría ahorros de 70 % en el costo del transporte de carga”.

De eso se trata. De ser eficientes con lo que se tiene y, ojalá, con las mejoras que se pueden hacer. Por algo, el DNP advierte que “las obras de 4G son importantes, pero se deben complementar con las vías regionales y articularse con los planes modales en desarrollo por parte del Gobierno Nacional”. Ahí aparecen los proyectos del Plan Maestro de Transporte Intermodal 2. Así que, si todo se logra articular, se podrían reducir los costos de producción, la pobreza y el conflicto armado, y se podría aumentar la accesibilidad a servicios básicos.
“No podemos construir vías sino corredores logísticos. Por eso los planes de logística. Lo que buscamos es que se le pueda decir a la gente que no se mueva de un punto a otro porque hay un trancón, o un derrumbe, o que simplemente le digan que la vía está muy bien. Se trata de hablar de un corredor logístico, que no sólo sea carretero”, acotó el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas.
Sin embargo, del lado de los empresarios e industriales, Bruce Mac Master, presidente de la Andi, resaltó que “concentrarse en logística es un avance. Uno ve propuestas que terminan siendo muy modernas en parques logísticos, flujos de carga, picos que se presentan en las vías cuando hay turismo. Pero… en todo caso falta el análisis del sector transportador en Colombia. No vamos a ser capaces de funcionar si no tenemos en cuenta ese sector, que tiene características especiales y con quienes debemos tener mejor relación e incluir más. Yo propongo que se incluyan y así se cierra el círculo. Eso significa una discusión también con las navieras, las aerolíneas y los operadores de los ferrocarriles. Ese es el pendiente, donde además hay un componente social muy fuerte”.
Simón Gaviria reveló que el DNP implementará el primer piloto de big data en logística, con el objetivo de predecir patrones de comportamiento en el desempeño logístico del país y que servirá para definir “la política de innovación basada en datos. Esta permitirá el procesamiento y análisis de los datos, como recurso de infraestructura, para el desarrollo de nuevos conocimientos, la creación de valor, el surgimiento de nuevos productos, servicios, procesos y mercados…”.
Se podrá brindar acceso público a la información consolidada, estandarizar y compilar información oficial del sector logístico, disponer de capacidades analíticas en línea y sin restricción de acceso, y analizar información alfanumérica y geográfica a través de la presentación de gráficos, tablas, visores geográficos. También, descubrir información relevante a partir de cruces de 90 datos gráficos dinámicos.
Al final, tras definirse los seis corredores logísticos, la gran apuesta del país, a saber: Bogotá-Buenaventura, Medellín-Villavicencio, Bogotá-Cúcuta-Caribe, Bogotá-Caribe, Rumichaca-Caribe y Medellín-Cúcuta, el ministro de Transporte reveló que en enero se definirán sus gerentes, encargados de “diseñar y ejecutar planes de acción logística para eliminar cuellos de botella en infraestructura, servicios y operaciones; generar información e indicadores para mejorar las condiciones operativas y climáticas en tiempo real, y plantear oportunidades de negocio, evaluación y toma de decisiones”, según detalló la Vicepresidencia.

viernes, 7 de octubre de 2016

Las 3 Claves del nuevo Delivery.

Delivery, o la entrega perfecta, es uno de los retos del omnichannel. Los consumidores se han acostumbrado a ciertos estándares que, cada vez es más difícil mantener. Hoy día los clientes quieren tener su compra en casa sin tener que esperar más de un día, pero tampoco les gusta el tener que esperar allí hasta que llega el repartidor con su envío. ¿Cómo superarlas contradicciones de lo que ellos entienden por delivery y lo que supply chain puede ofrecerles? ¿De qué forma se puede hacer sin que ello perjudique a la experiencia y haga perder un cliente?
delivery
Créditos fotográficos: istock Rostislav_Setlacek

Cuando una persona realizar una compra online a través de su teléfono móvil, ha satisfecho parcialmente una necesidad y quiere que la espera hasta tener el bien en sus manos se acorte al máximo. Para conseguir que el delivery sea tal y como el cliente imagina, la cadena de suministro debe trabajar al máximo rendimiento: el control de inventario debe estar monitorizado al detalle, la coordinación entre componentes funcionar como un motor de ingeniería alemana y, por supuesto, la entrega debe ser puntual.
Además, hay que facilitar al consumidor la posibilidad de que pueda conocer, en todo momento, el estado de su envío. Desde la preparación del paquete a la salida de almacén y también el momento en que ya se encuentra en reparto por su zona.
En la práctica, cuando la cadena de suministro no quiere que el delivery sea el eslabón que eche por tierra los esfuerzos de sus estrategias omnichannel, lo que debe hacer es:
  1. Mejorar sus capacidades:trabajar por la integración de sistemas de extremo a extremo de la cadena de suministro extendida, seleccionar las mejores herramientas, dotar a la red de una plataforma compartida para el intercambio de información y cualificar a todos los usuarios de negocio en el manejo de los nuevos software que les permiten aumentar su productividad, evitar errores e impulsar su rendimiento.
  2. Cambiar su estrategia:todos los clientes esperan que los portes sean gratuitos y, cuando esto no es así, muchas veces deciden irse a la competencia. Pero es complicado encontrar el equilibrio exprimiendo tanto a la cadena de suministro y sin que ello afecte a los costes. Por eso, la nueva táctica de los gigantes del retail, encabezados por Amazon, consiste en que los gastos de envío se mantengan gratuitos, pero en la velocidad se halle la compensación. Un envío ordinario no le cuesta ni un euro extra al consumidor, pero si no quiere esperar tres o cuatro días, si lo que desea es disfrutar de su compra en las próximas 24 horas, puede pagar un importe extra por ese delivery premium.
  3. Adaptar su estructura: con respecto es importante pensar en el diseño de la cadena de suministro desde el punto de vista del cliente. Hay que tener en cuenta los niveles de servicio, el tipo de experiencia que desea que el cliente tenga y, de ahí hacia atrás, todo debe replantearse partiendo del momento de la entrega, conectando la forma en que inventario y mercancía se despliegan por toda la red, dese las manos del consumidor hasta el centro de distribución, pasando por el puerto y llegando a la fábrica.